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lunes, 20 de noviembre de 2017

Barbarella (1968)

Hoy en la sección Cinefilia viajamos a los años 60. En anteriores ocasiones me he limitado a hablaros de películas de los 80 y los 90, pero también quiero hablar de pelis de otras décadas, sobre todo de cine fantástico y ciencia ficción de los años 50 y 60, que en mi opinión, fue una época dorada para el género. En esta ocasión preparad música sesentera, laca (mucha laca) e indumentaria galáctica chic, por que viajaremos por diferentes planetas en la nave de la maravillosa y divina Barbarella.





Nuestra protagonista, Barbarella, recibe el encargo por parte del presidente del planeta Tierra, Dianthus, de poner rumbo al planeta Lithion para buscar a un sabio loco llamado Durand Durand. Al llegar, su nave se estrella ,y es rescatada por un habitante de la ciudad de Sogo, que la seduce y le pide que hagan el amor, aunque para Barbarella el estilo tradicional de relación sexual es algo que desconoce, pues los terrícolas ya obtienen el orgasmo a través de pastillas, y por tanto no les hace falta el contacto. A partir de entonces se abre un nuevo mundo para la muchacha, que vivirá locas aventuras (sobre todo sexuales) mientras intenta encontrar a Durand Durand.



Esta película dirigida por Roger Vadim, producida por Diino de Laurentiis y protagonizada por Jane Fonda, convirtió a esta última en una sex symbol para toda una generación, aunque yo diría que para más de una, siendo esta la única película de ciencia ficción que ha rodado la actriz en toda su carrera. Por aquel entonces Vadim y Fonda estaban casados y eran una de las parejas emblemáticas del cine de los 60. A pesar de que apostó fuerte en su momento por este papel, apoyando totalmente la adaptación del cómic de Jean-Claude Forest y Claude Brulé, Jane Fonda renegó con los años de esta película, considerando que representaba numerosos aspectos machistas.



Según uno de los autores del cómic, la creación de Barbarella se basó en el físico de la actriz francesa Brigitte Bardot, la anterior esposa de Roger Vadim. Durante muchos años, el director quiso rodar una secuela, y se barajaron nombres como los de las actrices Sherilyn Fenn o Drew Barrymore para encarnar a la heroína galáctica, pero esto no fue posible, y menos mal, por que no veo a ninguna de las dos en el papel. La que sin duda no repetiría sería Jane Fonda en un papel que la convirtió en símbolo sexual, cuyo impacto fue tal, que el New York Times calificó a la actriz como La diosa del sexo más icónica de los años 60. Como ya he mencionado, a día de hoy, Fonda no está demasiado orgullosa de su participación en la película y ha intentado librarse durante años de su fama de sex symbol, sin éxito.

La película tiene alta carga sexual, ya que podemos ver a Fonda luciendo sus encantos plenamente en más de una escena, además de los modelones con los que luce cuerpazo. En la versión europea se conservaron todas sus escenas de desnudo, mientras que el metraje americano sufrió severos tijeretazos, pues se eliminaron muchas escenas de tono sexual. Así que podemos afirmar que los europeos disfrutamos de la versión íntegra del film.






A pesar de que hoy en día goza de cierta popularidad, sobre todo como película de culto, se encuentra entre las 100 peores películas de la historia, según la lista elaborada por el fundador de los premios Razzie (los anti Oscar).

Como curiosidad, en cuanto a la influencia posterior de la película en otros ámbitos del mundo artístico, hay que destacar que el grupo Duran Duran tiene ese nombre en honor al villano de la película Durand Durand, y que este mismo grupo tiene en su discografía una canción titulada Barbarella.

Durand Durand


Cabe mencionar que Barbarella fue el primer cómic que fue adaptado al cine. Es importante este detalle, porque hasta ese momento, los superhéroes del cómic sólo aparecían protagonizando series televisivas o seriales, pero no un largometraje. Después llegarían muchas películas de superhéroes (desde luego que sí, hasta hartarnos a veces).


Os diré que, aunque en más de una ocasión me he ruborizado o pasado cierta vergüenza ajena con algunas de las secuencias de esta película (puedo citaros muchos momentos, como la máquina de tortura que en realidad sólo da placer, o la disposición de Barbarella para quitarse la ropa y pasar un buen rato, así, sin venir a cuento), pero es una de esas películas que no te puedes perder si te gusta esto del cine de serie B y la ciencia ficción más rocambolesca. En realidad, aunque muchos tacharían a la película de ser machista, yo no lo veo así, porque en todo momento, la que manda en su cuerpo y en todos sus actos es Barbarella, que hace lo que quiere con quien quiere. Por supuesto, hay que tener en cuenta el contexto, finales de los años 60, con el movimiento hippie y la liberación de la mujer en el marco histórico. No podemos juzgarla con el contexto actual, porque no tiene nada que ver. Barbarella es una mujer liberada, que decide con quien se acuesta y que además, viste como quiere. Yo diría que pocas o ninguna heroína, incluso de las actuales, tiene tanta libertad. Por eso, yo os animo a verla, y que la miréis desde una perspectiva menos recta y más dispersa. No es una película buena, porque no lo es, pero no sé por qué, yo no me la perdería, sobre todo, porque al fin y al cabo, es historia del cine. 

¡Gracias por leer!


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